Trucos para la inspiración

La inspiración no es una fuerza física o mental, se trata más bien de una fuerza emocional y espiritual, por lo tanto al ser algo tan subjetivo cada uno tiene su manera.

Antes de nada, recordemos una frase de Picasso : ” La inspiración existe pero te tiene que encontrar trabajando”.

 

A grosso modo se recomiendan algunos consejos para llegar a ese estado inspirativo, esto es, escuchar música, mirar imágenes, usar velas, inciensos, olores, acudir a un lugar que nos motive, rodearnos de cosas inspiradoras en nuestro lugar de trabajo.

Todos ellos son métodos para estimular la creatividad.

Se suele decir que la inspiración te puede abordar en cualquier lugar; un viaje en tren, en metro, conduciendo, tomando un café, mientras estás dando un paseo. A menudo los escritores llevan alguna aplicación en su móvil para poder apuntar esa idea que les asalta en los momentos más insospechados.

Estos momentos se producen porque la vida en sí ya es lo suficientemente estimulante para cualquier mente creativa…Un olor, un sonido, una situación, una persona, una animal, una ligera brisa, el centelleo del sol sobre una rama, el asfalto mojado por la lluvia…Todo sublima y motiva una mente inquietamente creativa.

 

Pero también llegan esos momentos bajos, los que yo llamo “momentos de tinta en blanco“, y suelen ocurrir porque, como ya se explicó, una idea no es una historia, hay ideas fantásticas que no encuentran su contexto en nuestra historia, y hay otras, más comunes, más usadas, que se desenvuelven perfectamente en el marco en que las situamos. Este es uno de los momentos más bajos de cualquier escritor. Lo que se recomienda en estos casos es no torturarse, porque el escritor tiende en esta situación a desvalorizar su talento, en lugar de ello, aparta esta idea de tu mente por algún tiempo y dedícate a otras historias más fáciles de deshilar, dentro de un tiempo verás que la idea toma otra dimensión sin dejar de ser ella misma.

El gran secreto es que cuanto más ejerzas tu creatividad más ideas tendrás. No te desanimes nunca.

Vamos a otro momento difícil:

 

Tienes tu historia, sabes lo que va a ocurrir, te parece bueno y, sin embargo, te sientes bloqueado porque no encuentras las palabras para transmitirlo. Todo cuanto escribes te parece insípido, poco emocionante, aburrido.

Llegados a este punto, muy normal en el proceso creativo, también hay que parar pero esta vez no hay que archivar la historia, si has llegado al nudo de tu novela debes continuarla.

Revisa lo que lleves escrito hasta el momento, no se trata de una revisión concienzuda como cuando corriges tu manuscrito, se trata de una revisión por encima para no desubicarte y volver a colocarte dentro de tu historia, suele funcionar muy bien leer en voz alta.

Busca el estímulo de los sentidos, piensa en algo que te guste e intenta recrearlo frente a ti. Puede ser una exaltación de la sonoridad, del olfato, de la visualidad.

La música te llevará a un estado mental, cuando estés bloqueado piensa en una canción con la que se mimetice tu estado de ánimo y escúchala mientras escribes. La sonoridad tiene el poder de transformar nuestro ser anímico por lo tanto puedes programar un tipo de música para estimularte mientras escribes dependiendo de la escena que quieras recrear. Pero ten cuidado con la elección musical, es posible que te lleve por delante y te salga una escena totalmente diferente a lo que pretendías. Experimenta en este sentido, te sorprenderá.

Velas, inciensos, aceites perfumados, actúan sobre nosotros estimulando e impulsando o relajando y calmando. También funcionan a la hora de recrear un ambiente distinto que nos aporte nuevas ideas.

 

Cambia por un día el hábito de escribir en un determinado lugar, si eres de los que escribes sentado en tu escritorio frente a tu ordenador intenta escribir en un folio de papel en blanco sentada en alguna cafetería, o en un parque, tal vez incluso pueda servirte cambiar el lugar de la casa y pasar del salón al dormitorio o viceversa.

Imágenes, depende del tipo de historia que estés creando, obvio, pero en la red tienes imágenes de todo, desde sugerentes rosas rojísimas sobre fondos blancos, parajes naturales, playas, hadas, imágenes góticas. Elige una que se adapte a tu texto o que te sugiera algo y colócala al lado de tu borrador. Las imágenes bonitas estimulan la fantasía.

Lee a otros autores, a veces una frase es la chispa que desata tu creatividad.

Quedarse perdido justo en la mitad de tu manuscrito es muy frecuente y suele ser bastante frustrante y esto hace que escribir pueda ser para ti una agonía, en cambio, puede ser muy divertido trabajar con todos estos estímulos y comprobarás que muy pronto la imaginación se dispara.

Sobre todo y ante todo no te agobies, déjate llevar sin forzar las cosas, cuando trabajamos mucho tiempo sobre la misma cosa son naturales los procesos de descanso, es algo que nuestra mente hace voluntariamente para oxigenarte, así que fluye con la creatividad y no en contra de ella.

Deseo que alguno de estos trucos te funcione.

Buen día.

 

 

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